sábado, 24 de febrero de 2007

Familiares podrán contactar a las FARC

Por primera vez desde que asumió la presidencia de Colombia, Álvaro Uribe dio vía libre a los familiares de secuestrados por las Fuerzas Revolucionarias Armadas de Colombia (FARC) a dialogar directamente con la guerrilla.

En un escueto comunicado, el gobierno indicó que "el Presidente de la República autorizó esta tarde, viernes 23 de febrero, a través de doña Lucy de Gechen, esposa del senador secuestrado Jorge Eduardo Gechen Turbay, a los familiares de las personas secuestradas a buscar un contacto directo con las FARC".

El comunicado también señala que "el presidente expresa que el Gobierno está dispuesto a un contacto directo con las FARC, sin intermediarios".

Uribe había dado por terminadas las negociaciones con la principal guerrilla del país el pasado octubre, despues de que un coche bomba explotara en Bogotá causando más de 20 heridos.

Intercambio frustrado

La autorización a los familiares de secuestrados para entrar en contacto con las FARC se dio a conocer en el quinto aniversario del secuestro de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt por parte de ese grupo guerrillero.

Betancourt y el senador Gechen Turbay son dos de los 57 políticos y miembros de las fuerzas armadas que las FARC quieren utilizar en un intercambio humanitario que, hasta ahora, no se ha podido realizar por la falta de un acuerdo al respecto entre el gobierno y el grupo guerrillero.
La esposa de Gechen agradeció la autorización de Uribe y dijo que los familiares no pueden cruzarse de brazos "hasta esperar si algún día vuelven a salir de la selva o no los entregan en bolsas plásticas". Gechen Turbay fue secuestrado por las FARC en febrero del 2002.

Según la Fundación País Libre, en el país hay 3.181 personas secuestradas por diferentes grupos.
La Organización Medios para la Paz considera que 2.500 civiles están en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Para aceptar el acuerdo humanitario, las FARC exigían desmilitarizar dos municipios del departamento del valle del Cauca, ubicado en el suroeste del país, pero Uribe rechazaba esta posibilidad.