viernes, 9 de marzo de 2007

Condenan a 90 años de prisión al acusado de agredir sexualmente a nueve menores en Jaén

  • Y a pagar 786.000 euros por daños y perjuicios.
  • Trabajaba en los coches de choque y les regalaba fichas gratis.
  • Finalizada la feria llevaba a sus víctimas a su domicilio.
  • Felaciones, tocamientos y penetraciones anales estaban entre sus prácticas habituales con los 9 niños.
  • Abusó de ellos desde junio hasta su detención en octubre de 2004.

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Jaén ha condenado a 90 años y tres meses de prisión a Joaquín S.L., natural de Sebastián de los Ballesteros (Córdoba) y de 33 años de edad, acusado de agredir sexualmente a nueve menores en Campillo del Río, pedanía de Torreblascopedro (Jaén).

Además el condenado deberá abonar una indemnización total para los nueve menores que asciende a 786.000 euros en concepto de responsabilidad civil por todos los perjuicios sufridos, incluidos los morales. Y le prohíbe acercarse o comunicarse con alguno de los menores así como residir en Campillo del Río durante un plazo de 65 años.

El cebo: pases gratis

El fallo judicial recoge como hechos probados que el procesado acudió a esta pedanía en el mes de mayo del año 2004 con motivo de sus fiestas ya que él trabajaba en una atracción de coches de choque.

Una vez allí, contactaba con los menores y les ofrecía gratuitamente fichas para su atracción. Tras la feria, decidió instalar allí su domicilio. Así, desde el mes de junio y hasta que fue detenido el 15 de octubre de 2004 mantuvo relaciones sexuales con estos nueve menores.

El "ritual" se repetía

A uno de ellos, que entonces tenía nueve años de edad, el procesado le invitó a que visitase su domicilio y, en la tercera visita, le realizó una felación. En posteriores encuentros en el domicilio, el condenado le penetró analmente "al menos" en 20 ocasiones y le proyectó películas pornográficas.

Otro de estos menores, que entonces contaba con once años de edad, fue a casa del acusado en un mínimo de tres ocasiones en las que el condenado le realizó una felación y le introdujo el pene por el ano mientras le sujetaba por detrás. Además, le puso películas de contenido pornográfico y, una vez, le regaló 50 euros.

A otro de los niños, que tenía cinco años de edad en el momento de los hechos, el acusado le invitó a su casa, donde le introdujo un dedo en el ano en tres ocasiones y le realizó una felación.
A otro de los menores, que en entonces tenía diez años, le sometió en al menos diez o nueve ocasiones a felaciones y le obligó a que le tocara el pene y a que le hiciera una felación. En varias ocasiones, también le introdujo su pene por el ano y le abrazaba con el fin de que "no se moviera".

La mayoría de las víctimas presentan síntomas psicológicos que afectan al desarrollo de sus personalidades como sentimientos de vergüenza y pudor, tristeza y estigmatización además de agresividad, irritabilidad, culpa, miedos o baja autoestima.