jueves, 8 de marzo de 2007

El Madrid se despide de la Champions por la vía rápida

ENCAJÓ UN GOL A LOS DIEZ SEGUNDOS, EL MAS RAPIDO EN LA HISTORIA DE LA CHAMPIONS Y NO PUDO LEVANTARLO

El Real Madrid quedó apeado de la Liga de Campeones a las primeras de cambio por el peor Bayern de Munich de los últimos tiempos. El conjunto blanco tardó sólo diez segundos en estar eliminado. Ese fue el tiempo transcurrido entre el saque de centro madridista y el 1-0 de Makaay. Gago recibió el balón, la abrió a su izquierda y Roberto Carlos, en pijama y con legañas, perdió el balón ante un Salihamidzic que venía embalado. El bosnio se coló por banda derecha y sirvió al centro para que Makaay, totalmente solo, marcase a placer ante Casillas. En el tiempo que uno tarda en atarse los zapatos el Madrid ya iba uno abajo en el marcador y tenía un pie fuera de la Champions.

El gol más madrugador de la historia de la competición dio al traste con los planes defensivos de Capello. El italiano había ideado un trivote con Diarra, Gago y Emerson por delante de Helguera y Sergio Ramos para intentar conservar el 3-2 de la ida, pero su experimento quedó inutilizado a los diez segundos. Antes de que el técnico italiano lo deshiciese, se pudo comprobar que tampoco servía de nada. Durante la primera media hora, con Emerson aún sobre el terreno de juego, el Madrid no hizo absolutamente nada en ataque y siguió recibiendo ocasiones claras de peligro. Podolski en el 20 y Makaay en el 27 se plantaron solos en el área madridista y obligaron a Casillas a retrasar la defunción madridista.

Guti mejoró el panorama

En el 31, Emerson abandonó el terreno de juego como un alma en pena para dejar a su lugar a un Guti que a esas alturas era la única esperanza del madridismo para salir del atolladero. En el tramo final de la primera parte, el Madrid comenzó a aparecer por las inmediaciones de Kahn y a punto estuvo de lograr el gol que ansiaba. Guti se asoció con Higuaín y se plantó dentro del área pero su disparo se marchó fuera. En la siguiente jugada, un centro del catorce madridista fue rematado sin fuerza por Van Nistelrooy cuando estaba a dos metros de Kahn. Y antes del descanso, Raúl enganchó una volea que se marchó cerca de la escuadra izquierda de Kahn.

En la reanudación, la historia de la primera parte estuvo a punto de repetirse. A los 38 segundos, Van Bommel se plantó solo ante Casillas y el guardameta madridista volvió a intervenir de manera providencial para retrasar la debacle. Cassano había entrado por Higuaín en el descanso y el italiano fue uno de los mejores en la segunda mitad. En el 54, el Madrid acarició otra vez el gol con un remate de cabeza a centro de Raúl que despejo Kahn muy bien a córner.

Resurrección frustrada

Doce minutos después, en un saque de esquina del Bayern, el Madrid certificó su adiós. Lucio se elevó por encima de todo el mundo y colocó el 2-0 con un cabezazo picado. Quedaban 25 minutos y el Madrid estaba fuera con otro proyecto desastroso a sus espaldas y el cuarto año sin títulos al acecho. Tratándose del Real Madrid, era demasiado tiempo como para dejarse morir sin más y los blancos se fueron a por el milagro con el orgullo y las energías que les quedaban. En el 80, Lubos Michel metió a los blancos en el partido al señalar un penalti inexistente de Lucio sobre Robinho tras un gran pase de Cassano. Van Nistelrooy no falló en la ejecución y dio esperanzas al Madrid durante doce minutos más.

Los blancos vieron materializado su sueño en el 89. Sergio Ramos cazó un balón en la frontal y batió a Kahn con un remate cruzado. Resultó ser un espejismo. Lubos Michel había visto la mano del lateral sevillano en el control y procedió a anular el tanto que daba el pase al Madrid.

Con Casillas encarándose con Kahn en el último córner, el Madrid dijo adiós a una competición que este año le viene demasiado grande con los recursos futbolísticos que le quedan. La Cibeles tendrá que seguir esperando un año más.