miércoles, 14 de marzo de 2007

Trasladan de hospital a la enferma de Granada que pide morir

Inmaculada Echevarría, de 51 años, cuenta con la autorización de la Junta para que le sea desconectado el respirador que la mantiene con vida.

Inmaculada Echevarría, la mujer de 51 años enferma de distrofia muscular progresiva que ha solicitado que le desconecten el respirador que le mantiene viva, ha sido trasladada hoy del hospital de San Rafael de Granada, dependiente de una orden religiosa y donde ha estado los diez últimos años, al de San Juan de Dios, dependiente del Sistema Andaluz de Salud (SAS) y donde podrá cumplir con sus deseos.


Este traslado se produce por decisión de la orden religiosa de San Juan de Dios, que gestiona el hospital en el que hasta ahora permanecía la paciente, según han informado en un comunicado la institución religiosa y la Delegación Provincial de Salud.

Echevarría salvó el último escollo legal para terminar con su propia existencia hace dos semanas, cuando logró la autorización del Comité Ético de la Junta de Andalucía y del Consejo Consultivo Andaluz para que se le retire el respirador que la mantiene con vida. La Junta de Andalucía ha establecido varias garantías que los médicos debían cumplir antes de retirar el respirador, pero ha sido contundente al afirmar que, si éstas se daban, "no se ven razones éticas que impidan a los profesionales cumplir la petición de suspensión de ventilación mecánica".