jueves, 8 de marzo de 2007

Una política energética "verde y ejemplar"

Los líderes de la Unión Europea celebran este jueves en Bruselas la primera cumbre del año, en la que se espera que el eje central sea un acuerdo sobre la reducción en las emisiones de gases que producen el llamado efecto invernadero.

Este fenómeno es uno de los principales factores desencadenantes del cambio climático, un tema que la jefa de gobierno de Alemania -el país que preside temporalmente la UE-, Angela Merkel, ha posicionado al tope de la agenda.

Merkel quiere que los 27 miembros del bloque se comprometan a reducir las emisiones de dióxido de carbono para que en 2020 sean el 80% de los niveles registrados en 1990.

Según los expertos, si Estados Unidos, China o India -los mayores contaminantes a nivel mundial- se unieran en estos propósitos, las emisiones podrían reducirse incluso en un 30%.

En su discurso ante los jefes de estado y de gobierno, Merkel dijo que Europa tiene la oportunidad de convertirse en un ejemplo, y de convencer a otros países de que es menester combatir el calentamiento global.

Pero de la mano del liderazgo en la lucha contra este fenómeno, la UE ve como necesidad que el abastecimiento energético esté garantizado.

Clima y energía

El plan de acción que propone la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, tiene dos grandes puntas: la protección del clima y la política energética.

Los puntos polémicos también son dos: el proyecto pretende, por un lado, fijar mínimos obligatorios de utilización de energías renovables y por otro plantea la eventualidad de que se terminen con los grandes monopolios del sector.

La mitad del bloque, liderado por España, Alemania y Gran Bretaña, coincide en que es imperativo que el 20% de la energía que consume la UE proceda de fuentes renovables.

A la cabeza de la otra mitad está Francia, que se resiste a un acuerdo vinculante sobe las fuentes de energía renovable.