miércoles, 28 de febrero de 2007

La diócesis católica de San Diego se declara en bancarrota ante las demandas por abusos sexuales

La diócesis católica de San Diego, en el estado de California (EEUU), ha anunciado la bancarrota, tras fracasar las negociaciones para resolver más de un centenar de demandas por abusos sexuales presentadas contra sus clérigos. Esta es la diócesis más grande de Estados Unidos que se declara en quiebra, según fuentes judiciales.

De acuerdo con documentos judiciales, las demandas implican alrededor de 150 denuncias de abuso sexual que datan de la década de 1950 y afectan a 60 sacerdotes. Las cuantías exigidas en compensación ascenderían a unos 151 millones de euros, según fuentes judiciales.

En una declaración en su sitio de internet, el obispo de San Diego, Robert Brom, ha dicho que ha tomado la decisión debido a que de acceder a las exigencias monetarias de compensación planteadas por los demandantes, habría significado la ruina. "Las demandas superaban por mucho los recursos financieros tanto de la diócesis como de nuestra empresa aseguradora", ha afirmado.

Anulado el juicio

Un abogado de la diócesis ha asegurado que la declaración de bancarrota será presentada esta medianoche, poco antes de iniciarse el proceso judicial de la demanda presentada por más de 140 presuntos afectados por los abusos sexuales. La declaración anula automáticamente la posibilidad de que se inicie un juicio contra la diócesis.

Las afirmaciones de que las exigencias de compensación son exageradas, han sido cuestionadas por abogados de los demandantes. Irwin Zalkin, que representa a casi 40 demandantes, ha dicho que nadie pretende quebrar financieramente a la diócesis. "Por el contrario, las víctimas han estado dispuestas a cooperar con el juez para establecer valores justos y preparar una solución que esté al alcance de los medios de la diócesis y de su empresa aseguradora", ha explicado en una declaración.

La quinta en EEUU

Con alrededor de un millón de miembros, la de San Diego es la quinta diócesis estadounidense que se declara en bancarrota debido a denuncias por abusos sexuales presuntamente cometidos por sus clérigos.

El año pasado, la diócesis de Los Ángeles accedió a pagar 60 millones de dólares (45 millones de euros) para resolver de forma extrajudicial las demandas planteadas en 45 casos, contra 22 de sus clérigos. Desde comienzos de esta década, la iglesia Católica ha sido sacudida por los escándalos sexuales y ha tenido que enfrentar miles de demandas, 800 de ellas en California.