lunes, 26 de febrero de 2007

Un Oscar para Eto’o

Ni el mejor guionista de Hollywood hubiera imaginado un regreso tan épico como el protagonizado por Eto’o


Nadie esperaba a Samuel Eto’o en el equipo titular. Todas las quinielas apuntaban a que saldría en la segunda parte para jugar alrededor de treinta minutos. Sin embargo, el camerunés le dijo a Rijkaard ayer tras el almuerzo que se veía con fuerzas para ayudar al equipo desde el principio. Así es Samuel. Un hombre nacido para las gestas heróicas.

Faltaba una hora para comenzar el partido cuando en el Camp Nou empezó a correr como la pólvora el rumor de la titularidad del camerunés. Rumor que se confirmaba media hora más tarde cuando Eto’o saltaba en el calentamiento con el equipo titular. La gente aplaudía a rabiar el retorno del africano cinco meses después al Camp Nou. Desde el 24 de septiembre que no se veía a Samuel pisando el estadio. Minutos antes de empezar el encuentro, el camerunés se abrazaba a todos y cada uno de sus compañeros. “¡Ya nos toca ir arriba! ¡Vamos!”, era su grito de guerra para todo el equipo. Dejó a Ronaldinho el último para fundirse en un abrazo que fue recibido por otra gran ovación por la afición.

La primera pelota la tocó a los 90 segundos cuando bajó al mediocampo para hacer un pase atrás a Xavi Hernández. Su primer balón tocado fue aplaudido a rabiar desde las gradas. Eto’o tenía a Sarriegui persiguiéndole por todo el campo. En el minuto 9 le hizo ya la primera falta.

Poco a poco la conexión Ronaldinho-Eto’o empezaba a calentar motores. El brasileño asistía balones por doquier al camerunés que iniciaba el rodaje con el mejor escudero posible.

Pero curiosamente el primer gol llegó desde la otra banda, la que jugaba un espléndido Giuly, que centraba un balón a Eto’o, pero que Amorabieta se hacía un lío con el centro y ante el acoso del africano se metía el balón en propia puerta. Un gol que demuestra que Eto’o sigue metiendo mucho miedo cinco meses después.

Siete minutos más tarde Ronaldinho le hacía un pase dentro del área a Samuel y éste al primer toque le daba una asistencia a Xavi para que rematara desde la frontal del área al fondo de las mallas. Una jugada espectacular que fue muy celebrada tanto por el equipo como por las gradas. Ronaldinho y Eto’o tras abrazar a Xavi se fundieron en un nuevo abrazo. Todos aquellos que querían enviar un torpedo a la línea de flotación del vestuario y a la relación entre los dos cracks se quedaron ayer mudos por la evidencia de los hechos.

Pero el momento más sublime del partido para Samuel aún tenía que llegar. En el minuto 40 tras una asistencia genial de Ronaldinho al espacio aparecía el africano para batir a Aranzubia. Una explosión de felicidad recorrió el rostro de Eto’o, que hacía más de 150 días que no marcaba. Un gol que llegaba tras cinco meses de sufrimiento, soledad y desesperación. Su primer pensamiento fue para aquellos que han velado y cuidado su maltrecha rodilla derecha. Por eso se dirigió al banquillo para abrazar al responsable médico del primer equipo, Ricard Pruna.

La primera parte parecía ser obra de un guionista de Hollywood y el colofón de esta película épica se vivió en el minuto 65 cuando Eto’o fue sustituido por Messi con una ovación que se alargó casi treinta segundos y en la que participaron tanto los jugadores en el campo como los que estaban en el banquillo y toda una afición rendida al camerunés. “Estaba muerto. Este partido me ha servido para casi olvidar mi lesión. Aún tengo algún dolor en la rodilla, pero es algo normal. Si Ronnie marca ese gol le estarían ahora haciendo un monumento. Por cierto Xavi e Iniesta son los mejores”, aseguró el delantero en la SER.