viernes, 16 de marzo de 2007

1-0: Chupinazo de Osasuna en Europa

Se impuso por 1-0 al Rangers y por primera vez en su historia se metió en los cuartos de final.
Osasuna obtuvo una histórica clasificación para los cuartos de final de la Copa de la UEFA al eliminar al Glasgow Rangers. Venció 1-0 en el Reyno de Navarra, con gol del camerunés Webó, resultado que consolidó el 1-1 obtenido en el Ibrox Stadium. El equipo de José Ángel Ziganda fue justo y absoluto merecedor del premio, no sólo por la superioridad mostrada en la ida, sino por el total control del juego en el choque disputado ayer en Pamplona, donde los navarros perdonaron una goleada ante un conjunto al que ya eliminaron hace 21 años en su debut europeo.

El dominio de Osasuna fue aplastante en el primer período ante un Rangers ultraconservador, a pesar de que llegó a Navarra obligado a 'mojar'. Los locales marcaron el ritmo y pusieron cerco a la portería escocesa, sobre todo por la banda izquierda, pero no pudieron traducir sus numerosas ocasiones en un marcador más tranquilizador. Los 'rojillos' jugaron como si fueran los necesitados de remontar la eliminatoria y pisaron el área rival con extrema facilidad, pero evidenciaron falta de pegada y no acertaron a definir pese a dos claras ocasiones de Juanlu, muy activo aunque desacertado. El Rangers apenas pisó la parcela defensiva de Osasuna y su bagaje atacante en la primera mitad se ciñó a un disparo desviado del gallego Nacho Novo.

El segundo periodo comenzó con polémica, al no señalar el árbitro una clara mano de Murray dentro del área escocesa. El Rangers siguió con similar tónica, aunque presionó un poco más la salida de balón de los locales. Osasuna no escatimó esfuerzos en buscar el gol. Llegó tras un saque de portería de Ricardo que, tras peinar Webó y Romeo, acabó con el balón en la banda derecha, desde donde centró David López para, tras rechazar un defensa, rematar la faena Webó dentro del área. Entonces, el Rangers bajó definitivamente los brazos y Osasuna, ya sin agobios, encaró confiado el final del choque, momento en que la afición estalló de alegría. No era para menos. ¡Vaya chupinazo!