miércoles, 7 de marzo de 2007

Indonesia, ahora un accidente aéreo

Al menos 22 personas murieron este miércoles cuando un avión de la aerolínea estatal de Indonesia, Garuda, se incendió durante su aterrizaje en un aeropuerto de la ciudad de Yogyakarta, en la isla de Java.

Un portavoz de la aerolínea informó que 118 personas sobrevivieron el accidente.

El vuelo GA 200 era un Boeing 737-400 que transportaba a 133 pasajeros y 7 tripulantes desde Yakarta, la capital, hacia Yogyakarta.

Docenas de pasajeros pudieron escapar del avión por las salidas de emergencia antes de que las llamas se apoderaran totalmente de la aeronave.

Los heridos fueron atendidos en el mismo aeropuerto por equipos de rescate y luego trasladados a hospitales cercanos para atender contusiones y quemaduras.

Los investigadores se encuentran trabajando en la zona del siniestro y ya han recuperado la caja negra del avión.

Informes preliminares señalan que el accidente se debió a una falla técnica.

El accidente ocurrió menos de 24 horas después de que dos terremotos golpearan a la isla vecina de Sumatra y dejaran alrededor de 50 muertos.

Diplomáticos y periodistas

Entre los pasajeros del avión se encontraban varios funcionarios de alto rango, incluido el ex ministro de Defensa indonesio K.H. Abdurrahman Wahid.

Según informaron funcionarios australianos, en la aeronave se encontraban también periodistas y personal diplomático de ese país que cubrían la visita del ministro de Relaciones Exteriores Alexander Downer a Indonesia.

El canciller no viajaba en el vuelo; se espera que llegue a Yogyakarta durante el día.
Jimmy Nadapdap, un pasajero que sobrevivió al accidente y ahora se recupera en un hospital, describió así el percance:

"Cuando el avion se detuvo, yo ya podía oler a quemado. Lo podía oler. Luego corrimos a la salida de emergencia y salté al arrozal. Corrí 20 metros, 30 metros...Vimos el avión que ya estaba con humo y llamas. Y luego los equipos de rescate empezaron a ayudarnos"...

Las causas del accidente

El jefe de operaciones del aeropuerto de Yogyakarta dijo que la rueda delantera del avión estaba en llamas cuando éste aterrizó, lo que hizo que el avión virara fuera de la pista de aterrizaje y pegara contra una pared de defensa.

El funcionario dijo que el fuselaje estalló en las llamas y que el avión se detuvo en medio de una plantación de arroz.

En enero pasado, un Boeing 737-400 desapareció con 102 pasajeros y tripulación, y en diciembre, centenares de personas murieron cuando un "ferry" se hundió en el Mar de Java.
Yogyakarta, ubicada unos 440 kilómetros al sudeste de Jakarta, capital de la nación, es conocida como el corazón cultural de Indonesia y es muy popular entre los turistas, aunque en estos momentos es temporada baja.