miércoles, 7 de marzo de 2007

España: Rodríguez Zapatero defendió las decisiones del gobierno sobre ETA

La flexibilización de la prisión de De juana Chaos profundizó la división entre socialistas y conservadores. Ante el Senado, el mandatario dijo que se trató de la medida "más responsable" que se podía adoptar, atacó al PP por plantear un debate "hipócrita" y recordó que el Ejecutivo de Aznar aprobó 306 excarcelaciones anticipadas.

La polémica que desató en España la flexibilización de las condiciones de prisión de De juana Chaos que había sido condenado en los '80 por 25 asesinatos sigue creciendo y el propio presidente José Luis Rodríguez Zapatero terminó metiéndose de lleno en el áspero debate que enfrenta a socialistas y conservadores, a quienes el mandatario tildó de hipócritas.

Después de que altos dirigentes del oficialista PSOE y la Izquierda Unida (IU) se cruzaran ayer fuertemente con pares del Partido Popular (PP), el principal partido de la oposición, el jefe de Gobierno español asistió hoy al Senado para responder a los planteos de los legisladores.

Ante la Cámara alta y en medio de una ruidosa sesión que incluyó numerosos gritos de los populares que llegaron a reclamar la renuncia del mandatario e indignadas exhortaciones a la calma por parte del presidente del Senado, Javier Rojo, quien se refirió a la "vergüenza" que daba la imagen que dejaban ver de la Cámara, Rodríguez Zapatero aseguró que la decisión de permitir al etarra Iñaki de Juana Chaos cumplir lo que le queda de pena –algo más de un año- en régimen de prisión domiciliaria fue la medida "más responsable" que el Ejecutivo podía adoptar en las circunstancias que la rodearon.

De Juana había sido sentenciado a 3.000 años de prisión en los '80 por su responsabilidad en 25 asesinatos. Pero, beneficiado por el antiguo Código Penal español, debía quedar libre en agosto tras cumplir 18 años de cárcel. Entonces un tribunal le añadió una condena accesoria por haber realizado apología del terrorismo en un artículo de prensa. El preso respondió con una huelga de hambre que duró casi cuatro meses y concluyó cuando el gobierno autorizó el cambio al régimen de prisión domiciliaria.

En su descargo, el presidente del Gobierno español destacó que "todos los informes técnicos y jurídicos" fueron favorables y, aunque resaltó "el rechazo moral que merece la trayectoria de De Juana", subrayó que el etarra "cumplió hace tiempo la condena" por los asesinato y que lo hizo "conforme a la legislación vigente " y como "resultado de determinadas decisiones del Gobierno del PP".

Desde la bancada opositora replicaron acusando a Rodríguez Zapatero de haber enviado a ETA el mensaje de que "el chantaje funciona" –algo que los dirigentes populares vienen repitiendo desde el mismo día en que el gobierno tomó la medida-. Sin medias tintas, el mandatario respondió recordando que durante el gobierno de José María Aznar hubo 306 excarcelaciones anticipadas y acusó al PP de plantear "un debate plagado de hipocresía y una estrategia que tiene como objetivo hacer oposición con el terrorismo".