viernes, 23 de marzo de 2007

Las fuerzas de seguridad de Irán detienen a 15 miembros de la Armada británica en aguas iraquís

Las fuerzas de seguridad iranís han detenido a 15 miembros de la Armada británica en el golfo Pérsico, en aguas territoriales de Irak, cuando acababan de llevar a cabo una inspección de rutina en un barco mercante, según han informado fuentes del Pentágono y del Ministerio británico de Defensa.

Los británicos estaban participando "en operaciones de rutina a bordo de un barco mercante en aguas territoriales iraquís", cuando fueron abordados por buques iranís de la Guardia Revolucionaria, según señala el Ejecutivo británico en un comunicado.

Límite territorial

Según fuentes del Pentágono, los arrestados se encontraban en dos botes hinchables de la fragata H.M.S. Cornwall en plena operación rutinaria de inspección. El incidente se ha producido en el momento en que el contingente británico navegaba en el límite entre las aguas territoriales de Irán e Irak.

La ministra británica de Exteriores, Margaret Beckett, ha convocado hoy al embajador iraní en Londres para exigir la inmediata liberación de los detenidos.

Segundo incidente en dos años

"El Gobierno británico exigirá el retorno inmediato y en condiciones seguras de nuestro personal y nuestro equipo", ha declarado una fuente del Ejecutivo de Londres. Las autoridades británicas están tratando de informar a los familiares de los militares retenidos.

"Cualquier especulación sobre lo que podría ocurrir o sobre como nuestro personal puede ser tratado podría ser peligrosa e instamos a abstenerse de hacer ese tipo de prácticas mientras el Gobierno lleva a cabo sus conversaciones urgentes con las autoridades iranís", ha indicado el Ministerio de Defensa. Según la cadena BBC, los marines se encuentran sanos y salvos.

Mutismo de Teherán

Por su parte, el Gobierno iraní no se ha pronunciado de forma oficial sobre este suceso. Los medios de comunicación de este país, incluidos la agencia IRNA y la televisión estatal, han dado la información citando al Ministerio británico de Asuntos Exteriores.

Londres y Teherán vivieron un incidente similar en el 2004, cuando las autoridades iranís detuvieron a ocho militares británicos por haber entrado de forma ilegal en las aguas jurisdiccionales de Irán, en el golfo Pérsico.