lunes, 19 de marzo de 2007

Las tarjetas prepago que se adquieran a partir de ahora no serán anónimas

  • Aún así, se ha suavizado la ley y las casi 21 millones de tarjetas prepago que hay en España seguirán siendo anónimas.
  • La nueva ley se aplicará a las tarjetas que se comercialicen a partir de la entrada en vigor de la ley.
  • Las operadoras habían hablado de la imposibilidad de identificar a los clientes que ya cuentan con una tarjeta prepago.

El Gobierno ha suavizado la ley de conservación de datos de las comunicaciones electrónicas. Se trata de la ley que obliga a las operadoras a conservar y recabar ciertos datos de los titulares de las líneas y de las comunicaciones que se producen con ellas.

El hecho de que sea obligatorio identificar a los usuarios de tarjetas prepago no tendrá carácter retroactivo, aunque sí se aplicará a partir de ahora.

Se calcula que actualmente hay casi 21 millones de líneas prepago. De hecho, son casi el 50% de las líneas móviles que hay actualmente en España. Con esta modificación, esas líneas podrán seguir siendo anónimas.

Las operadoras aplauden esta decisión, ya que contribuye a reducir el coste de la implantación de esta nueva normativa europea.

Además, las operadoras habían especificado que iban a tener graves dificultades para recolectar los datos de las personas que cuenta actualmente con una tarjeta prepago, ya que los usuarios podían negarse a facilitarlos.

El anteproyecto de ley hecho público con anterioridad por el Ejecutivo daba un plazo de seis meses a las operadoras para conseguir los datos de sus clientes.

Si no conseguían esos datos, los operadores estaban obligados a cortar el servicio, un ultimatum que ahora ya no tendrán que dar a sus clientes pre-pago más veteranos.

Algunos usuarios ya habían expresado su preocupación ante que la aplicación de estas nuevas medidas de seguridad implicase un incremento en las tarifas.

En qué consiste la ley

La medida obliga a las operadoras a guardar los datos de cualquier tipo de comunicación electrónica (telefonía móvil y fija e internet) durante al menos doce meses, aunque en ningún caso se revelará el contenido de la comunicación.

A partir de ahora, también se recabarán los datos de las líneas pre-pago de móviles que se vendan.

Los datos que según el Consejo de Ministros se conservarán son el origen y destino de las comunicaciones, la hora, fecha y duración, el tipo de servicio y el equipo de comunicación utilizado.