miércoles, 7 de marzo de 2007

Quince días de arresto a un ex militar acusado de amenazas a testigos en causas contra represores

El Ejército decidió sancionar al mayor Luis Alberto Farías Barrera, denunciado por intimidar a víctimas de la dictadura. Ayer, la ministra de Defensa había pedido que se le aplicaran medidas disciplinarias, al margen de la causa judicial.

El Ejército sancionó con 15 días de arresto al mayor retirado Luis Alberto Farías Barrera, acusado de amenazar a un testigo de una causa por violación a los derechos humanos de la dictadura que se sigue en los tribunales de Neuquén. La medida, que fue solicitada por la Ministra de Defensa, Nilda Garré, es al margen de la causa judicial en su contra.

Ocurre un día después que el juez federal de Neuquén Guillermo Labate ordenara la detención del militar, quien cumplía funciones administrativas en jurisdicción del Comando de la Sexta Brigada de la capital neuquina.

Según Defensa, "el pasado viernes 2 se conoció la denuncia contra Farías Barrera, quien se habría presentado en el domicilio de Juan Isidro López y proferido amenazas en su contra".

De acuerdo al comunicado oficial de la cartera que encabeza Nilda Garré, la resolución del Ejército destaca que "más allá de la posible comisión de un delito común, el acusado no está exento de asumir como falta disciplinaria la actitud dubitativa e inadmisible de un Oficial que posee por su condición estado militar, ya que Farías declaró desconocer los hechos de los que se lo acusa y posteriormente los reconoció".

Según las denuncia, e n la mañana del 1 de marzo último, el oficial retirado interceptó a Juan Isidro López en la vereda de su casa, donde hace 30 años fue secuestrado y luego trasladado al centro clandestino de detención "La Escuelita", en el Batallón Militar de Neuquén.

"Soy el Comandante Farías. ¿Se acuerda de mí? ¿Se acuerda que yo lo trataba bien? Cuando me citen a declarar yo lo voy a poner a usted y a Tropeano como testigos del trato que les daba", asegura que le expresó.

La otra víctima y testigo al que hizo referencia Farías es el empresario Francisco Tropeano, residente en la ciudad rionegrina de Cipolletti, a quien llamó por teléfono para hablarle en los mismos términos.