lunes, 12 de marzo de 2007

Starbucks peligra en la Ciudad Prohibida

Un diputado del máximo órgano legislativo de China pidió el cierre de una cafetería de la cadena estadounidense Starbucks en la Ciudad Prohibida de Pekín.

Jiang Hongbin presentó una moción ante la Asamblea Popular Nacional, que ahora celebra su sesión anual, en la que dice que la cafetería es una afrenta a la cultura de China, donde desde hace miles de años se bebe té.
La Ciudad Prohibida, que tiene cerca de 800 edificios, fue durante siglos el centro político del país.

En ella vivieron 24 emperadores de las dinastías Ming y Qing, desde su fundación, en 1420, hasta la abdicación forzosa, en 1912, del último emperador de China, Puyi, quien residió allí hasta 1924.

Es uno de los sitios históricos mejor preservados de China y, desde 1987, está en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Por eso, la decisión de autorizar a Starbucks a abrir una cafetería dentro de sus muros, hace siete años, fue un tema controvertido desde el principio.

Símbolos

Una de las justificaciones para permitir la apertura de la sucursal era que ayudaría a recaudar fondos para el mantenimiento del complejo palaciego. Después de muchas quejas, la empresa quitó su logotipo de la vista pública.
Pero la controversia volvió a tomar fuerza a principios de este año, cuando un presentador de la televisión nacional, Rui Chenggang, escribió sobre el asunto en su blog.

Rui dijo que "la Ciudad Prohibida es un símbolo del patrimonio cultural chino y Starbucks es un símbolo de la cultura de la clase media baja en Occidente".
"Tenemos que abrirnos al mundo, pero también debemos preservar nuestra cultura. La línea entre la globalización y la contaminación es muy tenue", añadió.

Desde entonces, cientos de miles de personas han apoyado una petición en internet para prohibir a Starbucks en la Ciudad Prohibida.

Incluso si esto sucediera, el futuro de la cadena estadounidense en China parece no correr peligro: sólo en Pekín Starbucks tienen más de 50 sucursales.