viernes, 9 de marzo de 2007

Un simulacro muy real

Dos botes con 40 migrantes cubanos llegaron a la costa de Florida mientras la guardia costera de Estados Unidos realizaba un operativo de simulacro, en preparación a lo que las autoridades creen que podría ser un éxodo masivo de Cuba cuando muera Fidel Castro.

El gobierno estadounidense teme que, cuando Castro muera, se desaten hechos de violencia que lleven a miles de cubanos a querer dejar la isla.

Los migrantes fueron encontrados en dos playas diferentes, al tiempo que más de 300 elementos de 85 agencias gubernamentales encargadas de imponer el cumplimiento de la ley entrenaban con actores, quienes hacían el papel de cubanos que intentan burlar la seguridad.
Un vocero de la patrulla fronteriza de Estados Unidos rechazó cualquier crítica, diciendo que la llegada de los botes con cubanos reales le añadía realismo al ejercicio, llamado Operación Centinela Vigilante.

El operativo ha cobrado relevancia y urgencia desde que Castro se declaró enfermo y entregó el poder temporalmente a su hermano Raúl, en julio del año pasado.

Plan preventivo

"Es un plan en general para prevenir una migración masiva. No tiene que ser necesariamente de Cuba", dijo el contralmirante David Kunkel, director de la guardia costera.

"De cualquier manera, reconocemos que Cuba es el área para la cual debemos estar más preparados".

Actualmente, los cubanos sólo pueden permanecer si alcanzan territorio estadounidense, en lo que se conoce como la política de los "pies secos", introducida en 1999 por el Servicio de Inmigración y Naturalización.

Si son interceptados en el mar ("pies mojados") se los envía de regreso.
El gobierno cubano dice que es la política estadounidense hacia Cuba la que anima esta inmigración ilegal.

Por su parte, Estados Unidos sostiene que está decidido a disuadir a cualquiera que intente poner en riesgo su vida en el mar.