martes, 27 de febrero de 2007

El Estado británico se plantea hacerse cargo de un niño de 8 años que triplica el peso habitual

  • Connor McCreaddie pesa 99 kilos y tiene dificultades para vestirse y lavarse

  • La madre, soltera y de 35 años, reconoce que no puede controlar la dieta de su hijo

La madre de un niño británico de 8 años que pesa cerca de 90 kilos, el triple de lo habitual en chicos de su edad, puede perder la tutela de su hijo. Connor McCreaddie tiene dificultades para vestirse y lavarse y falta a causa de su estado de salud falta a menudo a la escuela, donde es motivo de burla. Hoy los servicios sociales se reúnen con la madre para decidir si se hacen cargo del chico.


Nicola McKeown, madre soltera de 35 años, ha asegurado que Connor se niega a comer comida saludable, como frutas y vegetales y que prefiere los alimentos procesados. En Navidad Connor pesaba más de 100 kilos y tras seguir una dieta equilibrada y un programa de ejercicios ha bajado más de 10 kilos. Pero los servicios sociales deben decidir hoy si ese esfuerzo para hacerlo adelgazar es suficiente.


"No sé como pueden decir que no hacemos nada cuando todo el mundo en casa se ha movido para intentar encontrar una solución para Connor", ha dicho Nicola McKeown a la televisión. "Me ocupo bien de él y siempre lo he hecho. Solo que él siempre me pide que le dé de comer sin parar. Es tan difícil", ha dicho y ha explicado que Connor le roba la comida y la esconde, sobre todo comida procesada, que es lo que más le gusta.


Un tipo de maltrato


"En mi opinión, es una forma de maltratar a un niño. No intencionadamente, pero el resultado es el maltrato de un niño", ha asegurado Michael Markiewicz, especialista de pediatría.


El doctor Colin Waine, director del Fórum Nacional sobre Obesidad en Nottingham, ha afirmado que el estilo de vida de Connor es "extremadamente peligroso" y ha alertado de que si sigue así tiene muchas posibilidades de sufrir diabetes en la adolescencia y problemas nerviosos y cardiovasculares a partir de los 20 años. "Corre un grave peligro de morir a los 30 años", ha advertido Waine.