miércoles, 28 de febrero de 2007

El juez obliga a un joven de Barcelona a abandonar el hogar familiar por apalear a su hermano

Un juez de Barcelona ha dictado una orden de alejamiento contra un joven de 24 años de la capital catalana para evitar las frecuentes palizas que le propinaba a su hermano menor. La medida ha obligado al agresor a abandonar el domicilio familiar, según fuentes judiciales.

El joven, un estudiante de diseño gráfico e hijo de padres separados, vivía con su madre y con su hermano, dos años menor que él, en un piso de 30 metros cuadrados de la ciudad.

Según las mismas fuentes, esta no era la primera vez en que "la emprendía a golpes con su hermano". Por ello, la víctima y su madre decidieron denunciarle ante los Mossos d'Esquadra.

Durante una audiencia urgente convocada en el juzgado de guardia de Barcelona, la fiscalía ha solicitado al juez una orden de alejamiento contra el joven, ya que su madre, "entre sollozos", ha insistido "en la necesidad de esta dolorosa medida" para evitar las palizas del agresor a su hermano.

El denunciado reconoce los enfrentamientos

El denunciado, por su parte, ha reconocido "implícitamente" ante el juez los "constantes enfrentamientos", y se ha limitado a decir que necesita seguir viviendo en el domicilio familiar porque su padre no quiere saber nada de él y no tiene adónde ir. El joven, sin embargo, trabaja y estudia, por lo que tiene capacidad para encontrar otra vivienda, según las mismas fuentes.

Tras escuchar a las partes, el juez ha decidido prohibir al agresor comunicarse y acercarse a su madre y a su hermano menor, a su domicilio, centro de trabajo y a cualquier otro lugar en que puedan encontrarse a una distancia mínima de 1.000 metros.