miércoles, 14 de marzo de 2007

El Barça inhabilita al técnico acusado de pegar a una menor

Laura Guzmán, de 14 años, pasó 24 horas hospitalizada, con contusiones en las costillas, tras el Barça-Europa del domingo pasado.

Los responsables del fútbol base del Barça se han pasado los últimos días reunidos, de despacho en despacho, debatiendo acerca del futuro profesional de Ramón Pérez, entrenador del cadete femenino, categoría que corresponde a los catorce años. Hoy por hoy, el técnico se encuentra inhabilitado de sus funciones. Está suspendido de empleo, sin acceso a las instalaciones del club. "Se le ha abierto un expediente y se le escuchará para que exponga su versión. Luego, el club tomará una decisión definitiva. Eso sucederá en los próximos días", declaró un portavoz del Barça a este diario.

El mismo portavoz insiste en descalificar los hechos. Ramón Pérez se ha hecho popular por un episodio vergonzoso: según fuentes del club de Gràcia, el pasado domingo, tras el Barça-Europa de cadetes femenino, en las instalaciones azulgrana de Sant Joan Despí, Pérez agredió a Laura Guzmán, delantera del Europa, que pasó 24 horas hospitalizada en Sant Joan de Déu, con contusiones en las costillas. "Yo estaba delante", contaba ayer Olga, madre de la jugadora. "Estuve viendo cómo el técnico se pasaba el partido insultando a mi hija, vi la patada en las costillas, vi cómo cogía del cuello a otra jugadora (Alba García) y cómo golpeaba a Cintia, la entrenadora del Europa, que había ido a socorrer a las futbolistas".

Luego vinieron las carreras. Mientras su hija se retorcía en una esquina, Olga se temió lo peor.

"Pensé que le habían reventado el hígado. O el bazo. Ese hombre es muy corpulento", cuenta. Llamó a la ambulancia y a la policía y todos corrieron hacia Sant Joan de Déu. Allí se pasaron la noche explorando a Laura: radiografías, analíticas, ecografías... "Por suerte, sólo fue un golpe en las costillas. El daño moral ha sido muy superior". La chica ya ha abandonado el hospital, pero deberá someterse a una dieta rica en fibras y guardar una semana de reposo, en casa.

Las versiones, sin embargo, difieren entre las partes. En declaraciones a RAC1, Pérez dijo que fueron la madre y la hija quienes le insultaron, que él nunca se acercó a menos de tres metros de Laura Guzmán y que la lesión pudo haberse producido en un lance del encuentro. "Ya no sé qué decir - dijo-. Parece que soy un terrorista. Yo mido 1,85my peso 100 kilos. Si de verdad le doy una patada, la reviento...".

La familia ha denunciado al técnico, cuyo caso se está debatiendo en múltiples vías. El Barça lo ha inhabilitado ( "más que entrenadores, queremos educadores", ha dicho un portavoz), la Comisión Antiviolencia de la Federació Catalana lo expuso en su junta de anoche y el Europa se mantiene a la expectativa. "Nosotros confiamos en la sensatez del Barça, que se rige por unos criterios similares a los nuestros - dijo Gil de Bode, presidente del Europa-. Desde luego, ese individuo ya hubiera sido expulsado del Europa".