sábado, 3 de marzo de 2007

El reportatge: Els misteriosos efectes de la lluna

Los misterios alrededor de este satélite, nos han perseguido siempre: las historias ancestrales, los dichos populares, las afirmaciones místicas... Pero, qué hay de cierto en todo esto?

Un eclipse lunar es uno de los fenómenos astronómicos que más mitos ha generado en nuestro poso cultural. Pero... muy bien, qué es? Sencillamente, es el momento en qué la luna se oscurece en entrar dentro el cono de sombra que proyecta la Tierra cuando se produce una alineación Solo-Tierra-Luna, los tres astros más significativos para el ser humano. Es durante este fenómeno cuando se puede comprobar visualmente que la Tierra es redonda.

A veces, durante los eclipses lunares la luna adquiere un tono rojizo, más o menos intenso, porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar: bloquea las radiaciones de longitud de onda corta, que son de color azul, y deja pasar las radiaciones de longitud de ola larga, que son rojas y anaranjadas.

A diferencia de los eclipses solares, los lunares se pueden observar a simple vista sin el menor asomo de riesgo para la vista, puesto que la luna, al ser un satélite, no tiene luz propia.

Como todo el mundo sabe, la luna, que tiene algo más de una cuarta parte del diámetro de la Tierra, ejerce una acción gravitatoria que influye sobre la Tierra formando mareas a los mares y océanos. Ahora bien, qué sucede cuando se produce un eclipse lunar? Qué efectos tiene sobre los océanos de la Tierra? En principio uno eclipse en sí mismo no produce mareas más poderosas, lo que sucede es que cuando el Sol, la Luna y la Tierra están en línea recta, el nivel del agua sube algo más del habitual.

La extinción de los eclipses lunares totales

Sabíais que los eclipses lunares sólo se pueden dar cuando hay luna llena? Y que este satélite se aleja de la Tierra 5 cm por siglo? Esto quiere decir que el último eclipso total de luna sucederá de aquí a unos dos mil millones de años. Después ya no habrá más porque la sombra de la Tierra no podrá llegar a la luna hasta cubrirla.

Y sabéis cuál es la temperatura que puede llegar a tener la luna cuando no recibe la luz del Sol? A la sombra, la luna llega hasta los –150 grados, en cambio, en condiciones normales, cuando le llegan los rayos solares, la cara que recibe esta luz está a 107 grados. Por lo tanto, cuando se produce un eclipse se origina un cambio violento de temperatura en la superficie lunar que es visible desde la Tierra.

Otra curiosidad de los eclipses lunares es que nos permiten saber el grado de contaminación de la atmósfera terrestre. Si el eclipse es muy oscuro quiere decir que la atmósfera está bastante contaminada y si es claro y la luna casi no cambia de color quiere decir que la atmósfera está limpia. De todas maneras, hace falta tener en cuenta que los eclipses la luna no se oscurecen nunca totalmente porque la luz solar es filtrada, pero no detenida, por la atmósfera terrestre, es decir, se filtran algunas radiaciones.

Además, con este fenómeno también podemos calcular la medida exacta de la luna.

El procedimiento es sencillo si tomamos como referencia el tiempo que tarda la luna al desaparecer y aparecer bajo la sombra de la Tierra y lo conectamos con la velocidad del satélite, que es de 1.023 km/segundo. Entonces obtendremos el diámetro exacto.

Mitos y leyendas sobre la luna

Seguro que habéis oido explicar a vuestros abuelos o padres alguna leyenda o superstición relacionada con la luna y con los eclipses. Hace unos años, y todavía actualmente hay personas que creen, se decía que durante un eclipse de luna no se puede salir a la calle porque puede causar daños.

También se decía que eran nocivos para las mujeres embarazadas y sus bebes en gestación, que envenenaban las fuentes de agua, que presagiavan males futuros o inminentes, que se debía llevar algo rojo bajo la ropa por protegerse, y que producen manchas a la piel de los bebes al nacer y también a los adultos.

Hechos sin demostrar

Hoy sabemos que ninguno de estos mitos es cierto, pero todavía nos quedan dudas, puesto que la ciencia no lo ha conseguido confirmar ni refutar, sobre algunos efectos dudosos de los eclipses y de la luna en las personas y en los animales.

Por ejemplo, algunos médicos sostienen que el número de partos aumenta cuando hay luna llena. También hay muchos expertos que dicen haber observado comportamientos extraños en animales, tanto en los domésticos como en los salvajes, durante un eclipse lunar, como por ejemplo conductas más salvajes, en unos casos, e introvertidas, en otras. Ninguno de estos fenómenos, pero, tiene por el momento una explicación científica convincente.