martes, 20 de marzo de 2007

Filtro "que salva vidas"

Un nuevo filtro simple y barato podría reducir la incidencia de diarrea en el mundo en desarrollo, dice un estudio.

El dispositivo podría ser una fuente de agua potable para miles de personas que no disponen de ella en el mundo.

Según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, en los hogares donde fue instalado el filtro se logró reducir las enfermedades diarreicas hasta en un 40%.
"Los resultados preliminares de la investigación demuestran que esta tecnología puede mejorar de manera extraordinaria la salud de la gente y su calidad de vida", dijo a BBC Ciencia la doctora Gloria Ortiz quien codirigió la investigación.

Incidencia

Según la Organización Mundial de la Salud más de un 1,6 millones de niños menores de cinco años mueren cada año a causa de la diarrea.

Más de mil millones de personas no tienen acceso a agua potable en el mundo.
Los expertos afirman que los tratamientos de saneamiento y almacenamiento de agua potable podrían reducir dramáticamente el número de enfermedades diarreicas.

Y mejorar radicalmente la vida de la gente que debe abastecerse de agua de ríos, lagos o pozos contaminados.

Uno de estos métodos son los llamados filtros de Bioarena, un envase de concreto -u hormigón- que contiene grava y arena.

Los investigadores compararon las tasas de diarrea y la condición del agua en los hogares de dos pueblos cerca de Bonao, en la República Dominicana.

Ninguna de las comunidades tenía acceso a agua potable, sino dependían de agua de ríos o pozos.
Durante 4 meses llevaron un registro de unos 150 hogares donde no había filtro, y analizaron las tasas de enfermedades.

Posteriormente en la mitad de las casas se instaló el filtro.

Todos los hogares, incluidos aquellos sin filtro, fueron monitoreados durante seis meses.

"Observamos que el filtro logró una reducción de 40 a 42% en la cantidad de patógenos que existen en el agua", afirma la doctora Gloria Ortiz.

"Y con ello se redujeron las enfermedades gastrointestinales entre todos los miembros de la familia".

Este tipo de filtros, explica la investigadora, se ha usado en el mundo en desarrollo desde los 1990, pero sólo se contaba con evidencia anecdótica sobre los beneficios para la salud.

"Es por eso que es muy importante poder contar con la evidencia científica de este estudio que demuestra que los filtros funcionan en realidad, al menos en estas comunidades", afirma.

Accesibles

El filtro de bioarena -que utiliza un proceso tradicional de filtración de arena lenta- puede producirse en cualquier localidad debido a la fácil disponibilidad de los materiales que se utilizan para su construcción.

Puede utilizarse concreto, plástico o cualquier otro material y debe contener capas de arena y grava cuyo propósito es eliminar sedimentos, elementos patógenos y otras impurezas del agua.

"Con la evidencia obtenida en el estudio -afirman los investigadores- podremos promover más ampliamente el uso de estos filtros para reducir la carga global de las enfermedades diarreicas".

La doctora Gloria Ortiz visitó recientemente a los residentes que participaron en la investigación.
"Pude observar la forma como los filtros han logrado una diferencia en la vida de esta gente", afirma.

"Me dijeron que ya no tenían que preocuparse por tener un niño enfermo que no podía ir a la escuela, o por tener que llevar al niño al médico o no tener dinero que comprar medicamentos para la diarrea".

"Creo que es un enorme paso para mejorar la salud y el bienestar de esta gente", señala.

Los filtros utilizados en el estudio fueron hechos de concreto pero ahora una nueva iniciativa de la organización de ayuda International Aid planea distribuir en la comunidad filtros de plástico.
El nuevo filtro pesa unos 7 kilos, comparado con los 130 kilos del filtro de concreto.