sábado, 10 de marzo de 2007

La PlayStation 3 será menos compatible en Europa porque Sony pretende ahorrar

Sony ha confirmado que no incluirá un microprocesador que sí tienen las versiones japonesas y americanas, para ahorrar costes.
La consola sí tendrá un chip que procesa gráficos de la consola anterior, pero la compatibilidad será menor.


El pasado 23 de febrero se hacía público que la nueva PlayStation 3, que llegará al mercado europeo el 23 de marzo, sería menos compatible con los juegos de la PS2 de lo que lo son las versiones japonesa y americana.

El viernes se revelaba el porqué: Sony retirará un procesador de la versión europea, una decisión que reducirá los costes pero que implicará que los usuarios no puedan utilizar algunos juegos antiguos.

Se espera que este plan agilice los esfuerzos del grupo de electrónica y entretenimiento para volver rentables sus operaciones de la PS3.

A diferencia de la versión que ya está en el mercado, el modelo europeo no incluirá el microprocesador que ofrece funciones gráficas y de procesamiento de datos para los juegos de la PS2, lo que reduce los costes de producción, dijo un portavoz de la división de juegos de Sony Computer Entertainment (SCE).

Sin embargo, la consola sí estará equipada con un chip diferente que procesa gráficos de juegos de la PS2, aunque la compatibilidad se verá reducida, agregó.

Sony incluye tecnología de última línea en la PS3, como un reproductor de DVD de alta definición Blu-ray y microprocesadores Cell. Esto ha supuesto aumentar los costes de producción y ha provocado que las operaciones de juegos de Sony tengan unas fuertes pérdidas en el año fiscal que termina el 31 de marzo.

En enero la empresa japonesa dijo que esperaba que las pérdidas de su división de juegos superaran los 200.000 millones de yenes (1.706 millones de dólares) en el corriente año fiscal, pero que apuntaría a que el negocio lograra resultados equilibrados en el año que comienza el 1 de abril.

Sony, inmersa en una guerra con Microsoft y Nintendo por el dominio de la industria de los videojuegos, que mueve 30.000 millones de dólares anuales, registra pérdidas por cada PS3 que vende.