viernes, 9 de marzo de 2007

Luz verde para la ley que obliga a los operadores a conservar los datos de las comunicaciones

  • La medida obliga a guardar los datos de las comunicaciones (telefonía móvil y fija e internet) durante al menos doce meses.
  • Las empresas dispondrán de seis meses para adaptarse.
  • No se guardará el contenido de las telecomunicaciones.

El Gobierno ha dado luz verde a una ley que obliga a las operadoras a conservar ciertos datos de cualquier tipo de comunicación electrónica y entregarlos a los cuerpos de seguridad bajo autorización judicial.

El Proyecto de Ley de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones también contempla que las tarjetas de prepago dejen de ser anónimas.

La medida obliga a las operadoras a guardar los datos de cualquier tipo de comunicación electrónica (telefonía móvil y fija e internet) durante al menos doce meses, aunque en ningún caso se revelará el contenido de la comunicación.

"Sólo se conservarán los necesarios para identificar su origen y destino, la hora, fecha y duración, el tipo de servicio y el equipo de comunicación utilizado por los usuarios", según las referencias del Consejo de Ministros.

Asimismo, las operadoras deberán llevar un libro-registro de tarjetas prepago de teléfonos móviles con la identidad de los compradores, que la Policía podrá requerir con permiso judicial.
La iniciativa, propuesta por los ministros de Justicia, Interior, Industria, Turismo y Comercio y Defensa, refuerza considerablemente los instrumentos disponibles para el ejercicio de las funciones de seguridad pública de los cuerpos policiales, así como del Centro Nacional de Inteligencia y de Vigilancia Aduanera.

Las empresas de telecomunicaciones dispondrán de seis meses para adaptarse técnicamente a la ley desde su entrada en vigor.

Temor a que estas medidas hagan subir el precio

Organizaciones de consumidores han expresado su preocupación por el hecho de que las compañías puedan aprovechar las nuevas medidas para subir sus tarifas.
Las operadoras reconocieron en su momento que este tipo de medidas podrían conllevar una ampliación de bases de datos y de almacenamiento, lo que haría crecer los costes.