lunes, 12 de marzo de 2007

Muha: la curiosa historia de la nueva perla del Barça

Muhammed Demirci encarna a sus 12 años el sueño de muchos niños de Estambul de abrirse un futuro en el mundo del fútbol. La primera escala de su viaje es el Camp Nou, donde ha llegado con la aureola de asemejarse a Ronaldinho

Gaziosmanpasa es un barrio obrero de Estambul, de casas modestas y familias pobres que llegan desde el centro de Anatolia para trabajar en cualquier cosa que les permita sobrevivir.

Por eso, los niños del barrio sueñan con ser algún día estrellas del fútbol y no volver a preocuparse de las penurias sufridas.

"En cada casa tienen 9 o 10 hijos, así que en cada familia hay un jugador en potencia y todos sueñan con el fútbol", explica Haydar Etik, un entrenador local.

Quien está a punto de conseguir ese sueño es Muhammed Demirci, un genio del balón de 12 años en el que ha puesto la vista el Barça. La historia de Muhammed es similar a la de casi todos los chavales de Gaziosmanpasa: nació en la provincia de Amasya -en el interior de Anatolia-, pero apenas hubo cumplido un mes, sus padres decidieron trasladarse con sus cinco hijos a Estambul para probar fortuna.

El padre consiguió varios trabajos precarios, pero actualmente está en paro; el hermano mayor sobrevive con pequeños encargos y una de sus hermanas es dependienta de comercio.

La suerte de la familia Demirci empezó a cambiar el día que Önder Karavelli, ojeador del equipo Gaziosmanpasa Gençlerbirligi, vio jugar a Muhammed mientras paseaba por el barrio y se dijo: "Tengo que llevar este crío a Seyit Ates".

Ates, que se dedica al fútbol con ojo empresarial, es el director del Gençlerbirligi, un club "piloto" que suministra jugadores a las categorías inferiores del Besiktas.

"Llegó un día de la mano de su madre y dijo que quería jugar al fútbol en nuestra escuela. Me di cuenta de que el chico valía y durante tres años le entrené horas extras a él solo porque veía su potencial", cuenta a Efe el entrenador que lo educó, Haydar Etik.

"Le hacía entrenar en espacios estrechos y repletos de rivales y así aprendió a regatear de la forma en que lo hace", afirma. Pronto comenzó a ser conocido en el barrio por sus dotes futbolísticas.

"Jugábamos partidillos juntos y aunque nosotros le llevamos cinco años nos plantaba cara. Al terminar, lo montábamos en alguna de nuestras bicicletas y lo llevábamos a su casa porque era demasiado pequeño para ir solo", recuerda Ismail Kaplan, quien ahora juega en otro equipo del barrio, el Albayrak.

Seyit Ates, que se ha convertido en su manager y una especie de "tío" para Muhammed, lo envió al Besiktas, donde se convirtió en la estrella del equipo y otros grandes clubes se interesaron por él, como el Fenerbahçe y el Galatasaray.

Sin embargo el chico prefirió seguir en el Besiktas a pesar de las ofertas, hasta que llegó la propuesta del Barcelona.El pasado 17 de febrero Muhammed viajó a Barcelona por primera vez y pasó 15 días a prueba en el equipo catalán.

"Muhammed se encontró a gusto en el Barcelona y quiere quedarse por mucho tiempo", asegura Ates.

"Nosotros, los adultos, lo comparamos con Maradona, pero sus compañeros le llaman Ronaldinho", cuenta.

"Además es un chico muy inteligente y no hace falta decirle las cosas dos veces porque enseguida capta la acción del juego", añade Etik.

SE INCORPORARÁ AL CLUB EN SEPTIEMBRE

Su manager afirma que el joven zurdo turco viajará definitivamente a Barcelona el próximo septiembre, después de terminar la liga con su actual club.

El Barça pagará al Besiktas entre uno y tres millones de euros por Muhammed, que recibirá 3.000 euros mensuales y educación escolar en español e inglés, según informó el diario turco Sabah.

Incluso su futuro equipo le ha buscado un sobrenombre "Muha", más fácil para los seguidores españoles.

Mientras, en Gaziosmanpasa, los niños continúan entrenándose en las múltiples pistas y clubes del barrio, soñando con poder emular a Muhammed Demirci."Aquí tenemos un ejército de Muhammeds", bromea el entrenador Etik.