jueves, 1 de marzo de 2007

Otro día negativo en las bolsas del mundo

Ocurre despues del "martes negro" del mercado bursátil y la leve recuperación de ayer. Casi todas las bolsas asiáticas cerraron en baja, mientras que las de Europa y América operan con retrocesos superiores al 1%. Y la Bolsa de Buenos Aires pierde más del 3%.

Una nueva jornada de fuertes caídas en las principales bolsas del mundo está dejando en claro que, al menos por el momento, persiste la preocupación en torno a la posibilidad de un veloz enfriamiento de la economía y una burbuja en los precios de las acciones algunos mercados asiáticos.

Las principales bolsas asiáticas cerraron casi todas con pérdidas, mientras que las de Europa, Estados Unidos –salvo el Nasdaq- y América Latina, entre ellos el Merval de Buenos Aires, operaban con fuertes retrocesos.

El mercado de Shangai, que con su desplome fue el protagonista del "martes negro" en el que el mercado bursátil global registró su mayor caída en 10 años, volvió a caer hoy un sensible 2,91%, en una tendencia que siguieron casi todas las bolsas de la región tras la leve recuperación experimentada ayer por los mercados estadounidenses.

En la bolsa de Tokio, la más grande de Asia, el índice Nikkei retrocedió un 0,86%. Taiwán perdió un 2,8%; Hong Kong, un 1,6%; Malasia, un 1,3%; y Australia y Singapur, un 0,4%. Por el contrario, los títulos de Filipinas repuntaron un 4% -tras la caída del 7,9% de ayer, la mayor en 10 años- y los de Nueva Zelanda cerraron con una leve mejoría del 0,3%.

En la tarde europea, el índice británico FTSE 100 caía un 2%; el francés CAC 40, un 2,4%; el alemán DAX, un 2,1%; y el IBEX español, un 2,2%. En Estados Unidos, registraban bajas en sus primeras horas de operaciones el índice industrial Dow Jones, del 1,4%, y el más amplio Standard & Poor's, del 1,3%, mientras que el tecnológico Nasdaq esquivaba la tendencia con un alza del 0,3%.

El Merval porteño, en tanto, operaba al mediodía con una caída del 3,8%, idéntica a la del Bovespa de la bolsa de Sao Paulo.

El derrumbe del martes fue adjudicado tanto a una reacción a los mayores controles establecidos por China en el mercado de capitales como a distintos síntomas que podrían indicar la posibilidad de una próxima recesión de la economía estadounidense. Mientras algunos analistas sostienen que se trató básicamente de una corrección en mercados sobrecalentados, otros afirman que el clima de volatilidad persistirá durante meses.