martes, 6 de marzo de 2007

Rijkaard viaja a Liverpool con Lindsay, su talismán

La espectacular hija de Frank le acompaña cuando la cita es vital.Su amigo Claudio no podía fallar: le sigue desde su etapa del Milan.

Lindsay tiene la belleza de la cultura holandesa basada en el mestizaje. Explosiva, con un fuerte carácter y con las ideas claras, así es la hija mayor del mister, nacida del primer matrimonio del técnico azulgrana y que tiene fijada su residencia en Barcelona.

Lindsay viaja con el primer equipo azulgrana cuando la cita es importante aunque su presencia en los partidos en el Camp Nou es constante. De ahí que la guapísima holandesa tenga entre sus amigos a Ronaldinho y Motta, dos de los más divertidos del vestuario.

Viajó Lindsay a Liverpool acompañada de una amiga y con Claudio, el íntimo de Frank, ejerciendo como segundo padre. Claudio está con Rijkaard desde que llegase como futbolista al AC Milan. Rápidamente se hicieron amigos –el padre de Francesco Coco también formaba parte del grupo– y la relación continuó con el paso de los años.

Claudio decidió dejar Milan hace tres años por un asunto personal y Rijkaard le ofreció estar junto a él en Barcelona. Desde entonces van siempre juntos, más últimamente; a Claudio se le pudo ver incluso en la famosa cena con Laporta el día que Samuel Eto'o atacó a Rijkaard y Ronaldinho y el presidente le disculpó. El 'Specchio Magico' fue el restaurante escogido para esa famosa cena, un local tan italiano como el propio Claudio.

Forma parte también del círculo de Rijkaard el preparador físico Albert Roca, amigo del técnico desde su breve etapa en el Zaragoza. Roca estuvo también pendiente durante el vuelo de la hija del entrenador, a la que conoce desde niña.

Perfectamente rodeado por su círculo más personal (sólo faltaba su segundo hijo, fruto del matrimonio con Monique), Frank se siente bien. Maneja el ritmo de su vida siguiendo las normas de conducta de una cultura holandesa que puede resultarnos algunas veces chocante, otras cercana. Ha amasado una fortuna personal que le permite trabajar sin pensar en el dinero como prioridad, igual que sorprendió en Zaragoza con un 3-4-3 inesperado, en cualquier momento puede darnos otra sorpresa. No lo será para él, su lógica se mide bajo otros parámetros