miércoles, 14 de marzo de 2007

Una costarricense pide ayuda para atender a sus gemelos, que pesan 126 y 127 kilos con 11 años

Una madre costarricense ha pedido ayuda a las instituciones y al Gobierno de ese país para poder atender a sus hijos, gemelos de 11 años que pesan 126 y 127 kilogramos, cuando deberían pesar en torno a los 33 kilos. La mujer afirma que no dispone de los recursos necesarios para someter a sus hijos a un tratamiento médico adecuado.

Los hermanos nacieron a los siete meses de gestación y entonces su peso y tamaño era normal. Según su madre, fue a los dos años y medio cuando los niños empezaron a experimentar problemas de peso. El Hospital de Niños de la capital costarricense ha llevado su control hasta ahora, aunque sin éxito.


Los niños padecen ansiedad

"Me preocupa mucho su salud, por eso busco ayuda. No tengo como pagarles un nutricionista ni los exámenes de endocrinología para saber que es lo que ellos tienen. Si alguien les hace los exámenes y me dicen que tengo dos pequeños gigantes sanos estaría feliz, pero realmente no creo que así sea, y ese es mi temor", ha comentado la madre, Silvia Rodríguez.

A los 11 años, Jean Carlo pesa 127 kilos y mide 1,65 metros de estatura. mientras que su hermano, Jean Paul, pesa 126 kilos y mide 1,70 metros. Los menores necesitan ayuda hasta para ponerse los zapatos, según ha dicho Rodríguez en una entrevista con el rotativo costarricense Diario Extra.

La madre de los gemelos afirma que en el hospital le aseguraron que los niños eran normales y que únicamente tenía que ponerlos a dieta bajo control médico así como procurar que aumentaran el ejercicio físico. Ella dice que no dispone de los recursos suficientes para costear un nutricionista o un endocrino y que además, debido a la ansiedad que padecen sus hijos, no cree que sea solo un régimen alimenticio severo lo que estos necesitan.

El precedente de Gran Bretaña.

"Yo trato de que ellos no coman de más, pero es muy difícil porque sufren mucha ansiedad, si los dejo, ellos se desayunan una baguette cada uno. Yo no se los permito, por su bien, no quiero que sigan engordando para hacerlos famosos como la señora de Inglaterra, yo me preocupo mucho por su salud", ha destacado Rodríguez.

El mes pasado, un juzgado británico estuvo a punto de retirar la custodia a una madre, ya que su hijo tenía 90 kilos de peso con solo ocho años de edad. Sin embargo, la justicia de ese país decidió darle una segunda oportunidad.