miércoles, 21 de marzo de 2007

Una cuarta parte de los españoles no alquilaría el piso a un inmigrante

Los españoles han aumentado su percepción positiva hacia el fenómeno de la inmigración, pero se mantienen algunos indicadores de rechazo por cuestiones socioculturales, por ejemplo a la hora de compartir vecindad con personas de otro país, según el avance de la encuesta anual de la Secretaría de de Estado de Inmigración y Emigración, presentada hoy en Madrid.

La encuesta (realizada a partir de 2.400 entrevistas entre el 30 de noviembre y el 19 de diciembre de 2006) muestra que el 69,7 por ciento de los españoles ven positivo que la sociedad esté compuesta por personas de origen racial, religión y cultura diferentes, casi cinco puntos más que el resultados obtenidos el año anterior. Por contra, un 13 por ciento ve la inmigración como algo negativo, mientras que el resto no lo tiene claro (ni una cosa, ni la otra, o no sabe o no contesta).

Coincidiendo con la celebración hoy del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, la responsable de Inmigración, Consuelo Rumí, cree que "no existen motivos de alarma".

No obstante, reconoce que aún persisten "señales de cierta desconfianza e inquietud" entre los españoles, sobre los que "hay que actuar y trabajar en la concienciación para evitar que se consoliden".

Así, aunque aumenta la percepción positiva, se da la "paradoja" de que la mayoría de los españoles cree que existe un número "excesivo" de extranjeros. Además, a pesar de que hay un "grado de aceptación" importante en el ámbito laboral, este va decayendo en función e la proximidad: la comunidad de vecinos, círculos sociales o la familia. Según los datos, solo un 5 por ciento rechaza trabajar con inmigrantes, porcentaje que se eleva ante la posibilidad de tener un jefe extranjero (9,3), que un hijo lleve inmigrantes a casa (8,7), vivir en el mismo barrio (13,6), vivir en el mismo bloque (17,1), o que un hijo se case con un inmigrante (14,5).

El peor indicador es que un 25,7 por ciento reconoce que no les alquilaría un piso.

También en la parte negativa del estudio, los resultados muestran que un 37 por ciento de los españoles tiene la impresión de que hay grupos o minorías de extranjeros que no se mezclan con el resto de la sociedad, principalmente por diferencias culturales, religiosas o ideológicas.

Número excesivo de inmigrantes

Las autoridades creen que la percepción sobre el "número excesivo de inmigrantes" responde a la "celeridad" con la que se ha producido el incremento de estos nuevos ciudadanos. Esta circunstancia, recuerdan, nos diferencia de otros países de nuestro entorno. No obstante, según Rumí, "se han superado definitivamente" algunos estereotipos sobre la competencia que introduce al mundo laboral la llegada de inmigrantes. Además, los españoles reconocen su aportación económica a la sociedad.

En este sentido, los resultados de la encuesta perciben un "apoyo mayoritario" a la entrada legal de extranjeros, a través de fórmulas como la contratación en origen (el 75 por ciento) y en función de las necesidades del mercado laboral. "Los datos confirman que el Gobierno trabaja en la buena dirección".

De hecho, a la hora de hablar de los derechos de los inmigrantes, la inmensa mayoría (entre el 80 y el 95 por ciento) creen que han de cobrar el subsidio de desempleo, traer a su familia del país de origen, obtener la nacionalidad española e incluso votar en las elecciones municipales.