jueves, 1 de marzo de 2007

VERGONZOSO

El Betis-Sevilla fue suspendido en el minuto 57, tras una agresión a Juande. La beligerencia de las directivas, origen y detonante de los graves incidentes

Vergonzoso. Así pasará a la historia del fútbol mundial el derbi que ayer disputaron en el Ruiz de Lopera el Betis y el Sevilla. Por mucha rivalidad que exista, nada justifica la agresión que sufrió el técnico del Sevilla, Juande Ramos. Corría el minuto 57 de partido cuando el banquillo sevillista estaba celebrando el gol de Kanouté y una botella de plástico llena de líquido impactó en la cabeza del técnico sevillista, que cayó desplomado sobre el césped.


La imagen del entrenador totalmente inconsciente sobre el terreno de juego del Ruiz de Lopera y su evacuación en camilla será el triste recuerdo que dejará este derbi. Nadie se acordará del gol de Kanouté ni tampoco del equipo que acabe pasando a semifinales de la Copa. Juande fue atendido en la ambulancia del traumatismo carneoencefálico leve y acabó recuperando la consciencia a los 10 minutos, aunque no recordaba nada de los sucedido, ni tan siquiera el gol de Kanouté. Eso sí, mientras, vivía otro episodio lamentable como era el lanzamiento de piedras a la ambulancia donde estaba siendo atendido por los servicios médicos que, por precaución lo ingresaron en un hospital para que pasara la noche. A pesar de que sus resultados eran normales tras la pruebas a las que fue sometido, estará entre 12 y 24 horas ingresado en la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla.


Partido suspendido


Mientras todo eso pasaba, en el césped, el árbitro decidía suspender el partido y los jugadores del Sevilla se fueron corriendo a los vestuarios preocupados por la situación de su entrenador. Lo mismo hizo el presidente del Sevilla, José María del Nido, que abandonó corriendo el palco del estadiopara dirigirse a la zona de vestuarios.
Mientras tanto, los jugadores del Betis se quedaron un buen rato sobre el césped con cara de asombro a la espera de que se obrara el milagro de que se volviera a reanudar el partido. Lo mismo hicieron los aficionados béticos que estaban en las gradas. Entre caras de asombro, preocupación e incredulidad, aguantaron en sus localidades confiados en poder ver los minutos que quedaban del partido. Mientras tanto, en el palco del Ruiz de Lopera, muchos directivos verdiblancos contemplaban atónitos todo lo que estaba sucediendo.


En manos de Competición


Lo que pase ahora con los incidentes acaecidos ayer está en manos del Comité de Competición. Hoy mismo se reunirá para decidir cómo se resuelve este tema. Su decisión estará basada en el acta que el colegiado navarro Undiano Mallenco les hará llegar en las próximas horas.


El último precedente fue el Valencia-Deportivo de los cuartos de final de la pasada Copa cuando el coleagiado suspendió el partido tras recibir un monedazo uno de los árbitros asistentes en el minuto 44 de partido. El Comité de Competición decidió entonces que se jugara el resto del encuentro a puerta cerrada, pero no clausuró el estadio de Mestalla. Todo indica que eso es lo que pasará también en esta ocasión.